Positividad, neurociencia y mi lección del día

Hoy vi un anciano regando unas macetas de la calle.

Alegró mi alma!,

Qué bonito espíritu de pertenencia al mundo, de amor y de cuidado, pensé.

¡Diga que sí, que están bien bonitas!, le dije con alegría

Has visto lo que he hecho?, preguntó

Ha regado las flores, contesté desconcertada

Pues entonces!, mal no hace, no?, estarán más bonitas

Pero eso dije!, respondí atónita y ahí quedó la cosa.

El se fue murmurando cabeza baja y yo sacudiendo la cabeza con la sensación de no haber entendido nada.

Me quedé meditando en lo sucedido para mis adentros y esta es mi conclusión:

Al mundo le falta amor, estamos tan carentes de amor desde que nacemos, por mucho que nos quieran nuestras madres!, somos tan coartados y mutilados en formas tan diversas que todo lo interpretamos como una agresión. Explicaré esto en otras hojas.

Por complicado que sea siempre hemos de fijarnos en lo positivo de cada situación, por una razón muy importante, supervivencia.

Cuando dejamos que el miedo, la agresividad y el dolor nos venza entramos en una espiral de negatividad que nos impide ver las luces de nuestro día, pero hay una buena noticia en esto, funciona también a la inversa, y esto no es literatura de autoayuda, tiene una base dentro de la neurociencia.

Dejo dos referencia al respecto, lo cuiroso es que los lamas del tibet lo descubrieron hace mucho tiempo de forma institntiva.

Cuando consigues polarizar en positivo eres más feliz y te encuentras en mejor posición de ayudar

Influencia de las actitudes positivas en la salud

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